Sobre este cultivo
Variedad tradicional de tipo rastrero, de crecimiento vigoroso y hábito postrado, con tallos largos que se extienden sobre el terreno, pudiendo alcanzar varios metros de longitud. Las hojas son grandes, anchas y ligeramente lobuladas. Los frutos tienen la piel lisa, de color verde muy claro (blanco verdoso pálido) y forma alargada y ligeramente ovalada. Son de tamaño variable, aunque se recomienda recolectarlos cuando miden menos de un palmo (unos 15-20 cm) para disfrutar de su mejor textura. La pulpa es tierna, jugosa y de un sabor muy fino y suave. A diferencia de las variedades arbustivas de calabacín, esta planta es una enredadera, con un crecimiento tipo "vid", lo que le proporciona una mayor resistencia a los hongos gracias a una mejor aireación.
