
El hinojo de Florencia es una planta bianual perenne que presenta un tallo del que se desprenden hojas plumosas, de textura similar al hilo y de un color verde muy brillante. Alcanza una altura de 1 m a 1,5 m. Es una especie especialmente cultivada para el consumo de su bulbo comestible. El tallo termina en un engrosamiento bulboso, blanco y apretado, que constituye la parte más apreciada.
El origen y la domesticación del hinojo de Florencia se remontan al siglo XVII en Italia, partiendo de una mutación natural de la variedad silvestre. Es entonces cuando el botánico suizo Konrad Gessner ya describió su forma y su cultivo en el siglo XVI. Fue desarrollado a partir del hinojo común para la producción de un bulbo más carnoso y de textura tierna. Durante los siglos XIX y XX, su fama lo extendió por toda la cocina europea y americana, particularmente por encargo de figuras como Thomas Jefferson en 1824.