Об этой культуре
La sandía del Kalahari o tsamma (Citrullus amarus Schrad.) es una especie silvestre de sandía originaria de las regiones semiáridas del sur de África, particularmente del desierto del Kalahari en Botsuana y Namibia. Aunque emparentada con la sandía dulce cultivada (Citrullus lanatus), estudios genéticos recientes confirman que es una especie distinta, no el ancestro directo de las sandías comerciales — ese honor corresponde al melón de Kordofán, domesticado en el noreste de África (actual Sudán).
Es una planta rastrera muy vigorosa adaptada a condiciones de aridez extrema. Desarrolla un sistema radicular pivotante excepcionalmente profundo, capaz de alcanzar 60 cm o más para acceder a la humedad de capas freáticas profundas. Los tallos, angulosos y recubiertos de fina pilosidad, pueden extenderse hasta 3 metros desde la base. Las hojas son profundamente lobuladas, de color verde grisáceo plateado, con una textura áspera que reduce la evaporación.
Los frutos son esféricos u ovalados, de 10-15 cm de diámetro, con piel lisa de color verde oscuro con motas más claras. La pulpa es firme, de color blanco cremoso a amarillo pálido, y tiene un sabor amargo o insípido en estado silvestre — no es una sandía de postre. Su valor ancestral reside en su altísimo contenido en agua (~90%) y en sus semillas, ricas en aceite (22-50% de contenido graso) y proteínas.
Esta planta es un modelo científico de tolerancia a la sequía: investigaciones recientes la estudian como portainjerto para mejorar la resistencia de sandías y melones comerciales, y sus mecanismos de respuesta al estrés hídrico se analizan en programas de mejora genética en todo el mundo.
